Isabelino Gradín nació en Montevideo, Uruguay, un día 8 de julio de 1897. Fué un destacado futbolista uruguayo jugando como delantero y conquistó muy pronto un lugar entre las leyendas Copa América.
Hombre sumamente hábil con el balón, combinaba a la perfección su potencia física con una velocidad difícil de controlar para sus adversarios.
En una época donde la selección de futbol de Uruguay daba forma a la máquina de ganar partidos, que dominaría el futbol sudamericano hasta los años 30, sobresalir e integrar el combinado no era tarea sencilla.
